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Ictus: Recuperar las funciones neurológicas, motoras y cognitivas

Después de sufrir un Ictus la neurorehabilitación es imprescindible para recupera la autonomía

Ictus

Diseñamos un programa de neurorehabilitación completamente individualizado. Nuestro equipo multidisciplinar trabaja de forma coordinada para acompañarte en cada etapa del proceso, con rigor científico y un trato cercano y empático.

Sufres un ictus o un familiar directo lo padece, y de repente todo cambia. Las dudas, el miedo y la incertidumbre sobre el futuro se apoderan del día a día en el hogar. En NeuroEix, clínica de neurorehabilitación en Sant Cugat del vallés – Barcelona, sabemos que el camino tras una lesión de este tipo requiere un acompañamiento experto, basado en la evidencia científica y, sobre todo, profundamente humano.
A continuación, resolvemos las dudas más frecuentes de los pacientes y sus familias para entender cómo la rehabilitación neurológica marca la diferencia en la recuperación.


¿Qué es un Ictus?


Un ictus, también conocido médicamente como accidente cerebrovascular (ACV) o derrame cerebral, se produce cuando se interrumpe de forma brusca el flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro, o bien cuando se produce la rotura de un vaso sanguíneo en su interior.
Dependiendo de su naturaleza, se clasifica principalmente en dos tipos:

  • Isquémico: Ocurre cuando un coágulo bloquea un vaso sanguíneo cerebral (la más frecuente).
  • Hemorrágico: Se produce por la rotura de una arteria o vaso, provocando una hemorragia dentro del tejido cerebral o en sus espacios circundantes.


Al privar a las neuronas de oxígeno y nutrientes, las células cerebrales afectadas sufren daños. Sin embargo, gracias a la neuroplasticidad —la capacidad innata del cerebro para reorganizarse y crear nuevas conexiones neuronales— es posible recuperar funciones perdidas mediante el tratamiento adecuado.


¿Qué pasa después de un ictus?


Las consecuencias de un accidente cerebrovascular son sumamente heterogéneas; dependen por completo de la zona del cerebro lesionada y de la extensión del daño. Tras el alta hospitalaria, el impacto en la vida diaria suele ser global, afectando tanto a la persona que lo ha sufrido como a su entorno familiar.
Las manifestaciones clínicas pueden comprometer la movilidad, la capacidad de comunicación, el pensamiento e incluso el estado emocional y la independencia en las actividades básicas de la vida diaria.


¿Cuáles son las secuelas más frecuentes después de sufrir un Ictus?


El cuadro clínico tras un ictus o ACV puede incluir una gran variedad de síntomas y limitaciones. Entre las secuelas más habituales destacan:

  • Alteraciones sensitivas y motoras: Pérdida de sensibilidad al tacto o la temperatura, junto con debilidad muscular o pérdida de fuerza en un hemicuerpo (hemiparesia o hemiplejía).
  • Alteraciones en el tono muscular: Es muy común transitar por fases de flacidez inicial que pueden derivar posteriormente en espasticidad o rigidez muscular, lo que dificulta enormemente el movimiento.
  • Dificultades en la movilidad global: Problemas graves para caminar, mantener el equilibrio o la bipedestación, requiriendo en muchos casos el uso temporal o prolongado de apoyos técnicos como férulas o la dependencia de una silla de ruedas.
  • Dificultades en la extremidad superior: Gran afectación para mover el brazo y la mano, repercutiendo de forma directa en la manipulación y la autonomía personal.
  • Alteraciones cognitivas: Problemas de atención, memoria, concentración, capacidad de planificación y funciones ejecutivas.
  • Alteraciones del habla y la comunicación: Dificultades en la articulación de las palabras (disartria) o problemas para expresar los pensamientos de forma oral.
  • Problemas de comprensión: Dificultad para entender el lenguaje hablado o escrito (afasia de comprensión).


¿Qué se debe hacer después de un ictus?


Una vez superada la fase médica aguda en el hospital, el siguiente paso crítico es planificar una transición estructurada hacia un centro especializado en neurorrehabilitación.

Lo más importante es no dar ninguna secuela por definitiva y evitar el reposo.

Las familias deben buscar una valoración integral por parte de un equipo clínico especializado que evalúe el estado real del paciente y trace una hoja de ruta orientada a objetivos funcionales reales, evitando compensaciones erróneas que perjudiquen la recuperación a largo plazo.
Uno de los momentos más intensos es la vuelta a casa, que debe ser lo más rapido posible después de la estabilización del cuadro patológico cerebral. En este momento el paciente regresa a su hogar donde encontrará el apoyo familiar pero por otro lado, encontrará los retos diarios frente a las secuelas de la lesión cerebral. Por eso es muy importante asegurar la continuidad de la rehabilitación fuera del ambito hospitalario.


¿Cuándo se debe empezar el tratamiento de rehabilitación?


Lo antes posible. Las guías clínicas coinciden en que la rehabilitación debe iniciarse tan pronto como el estado médico del paciente esté estabilizado (generalmente durante los primeros días tras el ictus, incluso en el ámbito hospitalario).
Las semanas y primeros meses posteriores al evento agudo representan la «ventana terapéutica» de mayor plasticidad cerebral, momento en el cual el sistema nervioso central responde con mayor eficacia al estímulo rehabilitador. No obstante, en fases crónicas (meses o años después), la intervención continuada sigue aportando mejoras significativas en la funcionalidad y calidad de vida.


¿Qué profesionales suelen estar implicados en la rehabilitación después de un Ictus?


Un abordaje eficaz del daño cerebral exige un equipo transdisciplinar y coordinado. En NeuroEix integramos todas las disciplinas clave:

  • Fisioterapia: Centrada en la aplicación de avanzadas técnicas de fisioterapia neurológica para recuperar el control postural, reducir la espasticidad, mejorar el patrón de marcha y reeducar el movimiento.
  • Logopedia: Especializada en la rehabilitación de los trastornos del lenguaje, la articulación, la comunicación, la comprensión y los problemas de deglución (disfagia).
  • Neuropsicología y Psicología: Encargadas de evaluar y tratar las alteraciones cognitivas, la memoria, la atención y de acompañar emocionalmente tanto al paciente como a su familia en el proceso de aceptación y adaptación.
  • Terapia Ocupacional: Enfocada en devolver al paciente su máxima independencia en las actividades de la vida diaria, valorando la necesidad de adaptaciones en el hogar o el uso de ayudas técnicas (como férulas u ortesis).

¿Cuáles son los objetivos del proceso de la rehabilitación?

La meta principal de la neurorehabilitación no es meramente médica, sino profundamente humana y funcional: recuperar la máxima autonomía y calidad de vida posible.

Los objetivos específicos se pactan de manera individualizada y suelen incluir:

  • Maximizar la recuperación motora y sensitiva de los miembros afectados.
  • Recuperar la capacidad de deambulación de forma segura y eficiente.
  • Facilitar vías efectivas de comunicación y comprensión con el entorno.
  • Reentrenar las capacidades cognitivas necesarias para la vida diaria y sociolaboral.
  • Prevenir complicaciones secundarias (como contracturas severas, dolor o caídas).


¿Cuál es la frecuencia e intensidad de rehabilitación recomendada por los expertos?


Los expertos recomiendan programas de alta frecuencia y dosis elevadas de práctica activa y específica orientada a tareas. La rehabilitación no debe entenderse como algo puntual, sino como un proceso constante, regular y estructurado en sesiones semanales pautadas por profesionales, donde la repetición guiada del movimiento y el aprendizaje motor consoliden los cambios plásticos en el cerebro.

Las guías de práctica clínica internacionales y la evidencia científica subrayan que la intensidad importa.


¿Cuáles son los tratamientos a realizar después del Ictus según las guías de prácticas clínicas más recientes?


Las recomendaciones clínicas actuales abogan por un tratamiento basado en:

  • Práctica orientada a tareas: Enfocar las terapias a movimientos funcionales reales y significativos para el paciente (como alcanzar un objeto, levantarse de una silla o simular actos cotidianos).
  • Tecnicas especificas en fisioterapia neurológica: Concepto Bobath, Método Perfetti, Terapia espejo, Realidad Virtual, Robotica, etc.
  • Terapia de restricción del lado sano: Utilizada en la extremidad superior para forzar el uso del brazo afectado cuando presenta paresia moderada.
  • Tecnicas manuales para el control del tono muscular: Combinando la fisioterapia avanzada, el estiramiento prolongado, tecnicas manuales de inhibición muscular y el uso de soportes o férulas si se considera oportuno.
  • Ejercicio terapeutico guidado: Ejercicio controlado y guiado por fisioterapeutas expertos en analisis de movimiento.
  • Estimulación sensitiva: Estimulación de la sensibilidad afectada
  • Estimulación del habla: abordaje de todos los tipos de afasia y otras alteraciones comunicativas
  • Corrección de la disfagia: Control de las alteraciones relacionadas con la deglución y dificultades para tragar liquidos y/o solidos.
  • Estimulación cognitiva informatizada y ecológica: Combinando ejercicios tradicionales con herramientas tecnológicas adaptadas a las alteraciones cognitivas específicas de cada persona.
  • Acompañamiento emocional: control de los cambios emocionales del paciente y entorno familiar frente a la perdida de funcionalidad
  • Asesoramiento familiar constante: Integrando a la familia como parte activa del equipo terapéutico.

Las recomendaciones de las guias clinicas actuales y los expertos son amplias para poder personalizar los tratamientos a las necesidades de cada paciente. Los terapeutas deben contar con formación en neurorehabilitación y experiencia en la practica clínica pra personalizar el abordaje terapeutico a las necesidades y capacidades conservadas de cada paciente.


¿Podemos ayudarte en tu proceso de recuperación?


En la Clínica de Neurorehabilitación NeuroEix estamos a tu lado para acompañarte en cada paso. Si tú o un familiar habéis sufrido un ictus y queréis consultar vuestro caso con profesionales especializados en neurorehabilitación en Sant Cugat del Vallés – Barcelona, no dudéis en poneros en contacto con nosotros.

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